Hoy en nuestro blog vamos a hablar de una parte muy importante de nuestro trabajo, Las Artes Finales.

Para aquellos que recientemente hayáis aterrizado en el mundo del diseño y queráis materializar vuestros trabajos, no podéis obviar esta parte fundamental del proceso creativo. Porque, efectivamente, no solamente el proceso de desarrollar un buen diseño es simplemente crear algo atractivo que llame la atención, sino que también es, que el proceso de llevarlo acabo sea el más óptimo y concuerde con las características de nuestro proyecto para obtener el resultado planteado en un inicio.

Hablando claramente, las artes finales son aquellos parámetros y especificaciones que caracterizan las propiedades físicas de nuestro trabajo como el tipo de material, el formato y la técnica de impresión. Todo ello lo elegirás, siempre, según las características de tu proyecto, teniendo en cuenta condicionantes como el volumen de copias y presupuesto del que dispones.

Una vez tengas el diseño realizado que quieras materializar, es importante que elijas el tipo de archivo que vas a enviar a la imprenta. Por lo general y lo que se recomienda es un archivo pdf , ya que tiene la capacidad de combinar elementos vectoriales (como las tipografías) con otros de mapa de bits (imágenes jpg), aunque dependiendo de la tipología del trabajo puedes exportar el diseño a un formato como jpg para evitar que el impresor pueda modificar el diseño, o que haya cambios inesperados debido a que la imprenta no tenga la tipografía (aunque si eres diseñador, sabrás que las tipografías deberán estar trazadas para no llevarte sustos y garantizar que saldrá fielmente al diseño, aunque también tienes la opción de enviarles junto con el archivo del diseño, la fuente utilizada). A parte, también puede haber problema como que sin querer el impresor mueva algún elemento del diseño, entre otros.

En cuanto a la configuración que llevamos a cabo para preparar el archivo, nosotros seguimos los siguientes pasos:

  • En primer lugar comprobamos el tamaño del documento y la sangre (marguen de corte). Nosotros en tamaños pequeños y medios solemos dejar 3 mm y en formatos grandes 5 mm.
  • A continuación, verificamos que el perfil de color es el mismo, y después de esto, nos aseguramos de que el archivo está configurado en modo CMYK si es para impresión digital y en PANTONE si la impresión es en offset.
  • Otro dato a tener en cuenta es si nuestro proyecto está compuesto por algún elemento que vaya a imprimirse en UVI o se realizarán troqueles. Estos deberán ser creados por tintas planas y sobreimprimidos.

Una vez se hayan realizado todos estos pasos, el archivo ya estará listo para exportarlo y enviarlo a la imprenta, así que por último, solo nos queda esperar a que nuestro diseño salga del horno y deleitarnos con nuestra obra maestra.

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